La cocina de Toledo se cuenta en dos tiempos: la perdiz histórica y la mesa de hoy
Toledo tiene una cocina de interior, de caza y guisos, marcada por la perdiz, el venado y los platos manchegos. Para probarla bien conviene decidir el tono: la casa histórica que la ha servido durante más de un siglo o la mesa contemporánea que la reinterpreta.
Venta de Aires es el restaurante más histórico de la ciudad, abierto desde 1891 y célebre por su perdiz estofada a la toledana. Con jardín junto al Circo Romano y una clientela que incluyó a Lorca y Dalí, es la opción para el sabor tradicional en un entorno con memoria.
En pleno casco, Alfileritos 24 ofrece la versión actual: recetas toledanas con un punto creativo —medallones de venado con boletus, croquetas, tartar— en un edificio con patio, válido tanto para comer como para tapear. Es el contrapunto contemporáneo a la casa centenaria.
Entre la perdiz histórica y la cocina de hoy se recorre, en la misma ciudad, el arco completo de la gastronomía toledana.
Prueba la perdiz y pregunta por la caza de temporada
La perdiz estofada es la mejor puerta de entrada a la cocina toledana; pídela en la casa histórica. La caza es de temporada, así que preguntar por el plato del día suele dar con lo mejor de la carta. En ambos conviene reservar en fin de semana.