Restaurante · Neubau, Viena, Austria

Glacis Beisl

Un beisl entre MuseumsQuartier y Spittelberg: cocina vienesa, vinos austriacos y jardín bajo nogales.

Información sobre Glacis Beisl

La entrada de Glacis Beisl está en Breite Gasse, aunque el comedor se esconde del tránsito del MuseumsQuartier. El jardín, sombreado por nogales, y el interior de líneas modernas dan al beisl vienés un escenario distinto del salón de madera oscura tradicional. La oficina de turismo lo sitúa sobre un tramo conservado de las antiguas murallas y lo recomienda por la cocina y el espacio, no solo por estar junto a los museos.

En la carta estándar caben el goulash de vacuno ecológico con Kaisersemmel, los krautfleckerl de col y pasta, el tafelspitz con salsas de cebollino y manzana-rábano, y dos schnitzel que conviene distinguir: uno de cerdo de Baja Austria y otro de ternera. También aparecen blunzn y grammelknödel para quien busque platos más ligados al repertorio popular. El vino austriaco tiene su propia carta; el local no depende de una carta interminable para representar la cocina de la ciudad.

La carta consultada el 23 de septiembre marcaba 13,20 euros para los krautfleckerl, 15,80 para el goulash y 24,60 para el schnitzel de cerdo; el cubierto se cobraba a 3,50 por persona. Son platos con los acompañamientos descritos, no una comida con bebida incluida. El almuerzo puede resultar especialmente interesante por los menús de mediodía que menciona la oficina de turismo, aunque no hay un importe actual comprobado para prometerlo.

En pocas palabras

Goulash, tafelspitz, schnitzel y clásicos del beisl vienés