Crêperie La Saint-Georges
En la rue du Chapitre, La Saint-Georges ocupa una casa del centro antiguo de Rennes a la que se llega después de bordear el Parlamento de Bretaña. Su identidad no descansa en una postal bretona: la oficina de turismo describe una carta de numerosas galettes bautizadas con nombres de Georges y combin
En la rue du Chapitre, La Saint-Georges ocupa una casa del centro antiguo de Rennes a la que se llega después de bordear el Parlamento de Bretaña. Su identidad no descansa en una postal bretona: la oficina de turismo describe una carta de numerosas galettes bautizadas con nombres de Georges y combinaciones originales, servidas en un interior contemporáneo. Quien busque la versión clásica de jamón, huevo y queso puede pedirla, pero aquí el interés está también en cómo una cocina regional se vuelve juego de sabores.
La especialidad salada es la galette de trigo sarraceno; las crêpes dulces cierran la comida. La carta puede variar y algunos rellenos son elaborados, de modo que conviene revisar ingredientes si se viaja con alergias o se prefiere una elección sencilla. En los relatos de comensales destacan presentación, variedad y trato, junto a advertencias sobre mesas muy solicitadas o una cuenta superior a la de una crepería básica. Esa mezcla aconseja reservar y decidir cuánto se quiere gastar mirando la carta actual.
Turismo de Rennes sitúa el local en 11 rue du Chapitre y publica servicio de martes a sábado, al mediodía y por la noche; lunes y domingo cerrado. Desde el Parlamento, el paseo permite atravesar parte del entramado histórico sin tomar transporte. Para quien sale de una visita guiada tardía, importa más la hora de la cocina que la cercanía sobre el mapa. Frente a La Gavotte, esta es la elección de una comida de galettes con mayor elaboración y una sala más contemporánea.
Galettes de trigo sarraceno en rue du Chapitre