Hostinec Moritz
Hostinec Moritz se entiende mejor como una parada en la que la bebida forma parte de la cocina, no como una cervecería con una carta añadida. El establecimiento elabora su propia cerveza con malta de Haná y lúpulo de Žatec, y la sirve sin filtrar directamente desde los tanques. Su dirección, Nešvero
Hostinec Moritz se entiende mejor como una parada en la que la bebida forma parte de la cocina, no como una cervecería con una carta añadida. El establecimiento elabora su propia cerveza con malta de Haná y lúpulo de Žatec, y la sirve sin filtrar directamente desde los tanques. Su dirección, Nešverova 2, queda cerca de la iglesia de San Mauricio y de las calles que conectan con el centro histórico, de modo que puede incorporarse al paseo tras la columna barroca sin volver sobre los mismos pasos.
La carta actual acompaña las cervezas con platos de taberna checa: lengua ahumada con rábano de manzana, quesos marinados, tártaro de ternera, costillas, codillo asado y schnitzel relleno con queso Olomouc. También ofrece trucha, lucioperca, ensaladas y platos más sencillos; el menú cambia por temporada. La cerveza de la casa se elabora con maltas de Haná y lúpulo de Žatec, y el negocio explica que un conducto de cerveza pasa bajo la calle para abastecer también la terraza. Es un detalle poco habitual que ayuda a distinguirlo de una hospoda convencional.
En las opiniones consultadas se repiten elogios a la cerveza sin filtrar, la variedad de platos contundentes y el ambiente de taberna; algunos clientes también destacan la terraza. La experiencia puede cambiar con la afluencia, y los comentarios no convierten cada plato en una apuesta segura, por lo que conviene mirar la carta vigente y elegir según el apetito. Si se prefiere una comida más centrada en sabores regionales sin depender de cerveza elaborada allí, Hanácká hospoda plantea una alternativa en el palacio Hauenschild, más cerca de la Columna de la Santísima Trinidad.
Abre de lunes a sábado desde las 11:00 y cierra los domingos, con horario más amplio viernes y sábado; la web oficial mantiene carta, menú del día y teléfono de reservas. La entrada es Nešverova 683/2, junto a la iglesia de San Mauricio. Tras la visita monumental, se puede bajar desde Horní náměstí por las calles del centro y llegar en unos minutos. Vale la pena considerar la hora de cierre de cocina por separado del horario de sala y confirmar disponibilidad de mesa en fines de semana.
Cerveza Moritz sin filtrar y cocina checa junto a la iglesia de San Mauricio