Café Goldegg
Café Goldegg ocupa la esquina de Argentinierstraße y Goldeggasse, en Wieden, a un paseo de la entrada del Belvedere Superior. Abrió en 1910 como Café Dobner, según relata el propio establecimiento, y conserva una historia menos decorativa que la postal imperial: su web recuerda que ferroviarios pers
Café Goldegg ocupa la esquina de Argentinierstraße y Goldeggasse, en Wieden, a un paseo de la entrada del Belvedere Superior. Abrió en 1910 como Café Dobner, según relata el propio establecimiento, y conserva una historia menos decorativa que la postal imperial: su web recuerda que ferroviarios perseguidos y socialistas revolucionarios se reunieron aquí durante el nazismo. Las salas fueron restauradas a fines de los años ochenta. La madera con incrustaciones, las mesas de mármol y los asientos de terciopelo verde convierten esa memoria en un espacio que todavía funciona como café cotidiano.
La propuesta combina cafés y tés, pasteles frescos y platos principales. No hace falta pedir un almuerzo completo para aprovechar la parada: después de recorrer las salas del Belvedere, un café con pastel permite sentarse sin cruzar al centro histórico. La casa ofrece periódicos y conserva una mesa de billar; su sitio indica que admite perros. Abre desde las ocho entre semana y desde las nueve los fines de semana, con cierre habitual a las ocho de la noche y un horario más corto en enero. El teléfono que publica es +43 699 1999 9981.
Entre los relatos de clientes aparecen elogios a la atmósfera antigua, al desayuno y a la atención; también hay críticas a la espera o a la cuenta según la visita. Conviene escogerlo por la cercanía al Belvedere y por su carácter de café de barrio, sin suponer que todo servicio será rápido en hora punta. Desde el palacio superior, la ruta por Goldeggasse evita una vuelta innecesaria al Ring. Antes de decidir entre desayuno y merienda, mire la carta vigente y compruebe si la cocina sirve el plato que desea a esa hora.
Café de barrio cerca del Belvedere Superior