Mar do Inferno
La excursión a Boca do Inferno suele terminar con la cámara mirando al Atlántico y la ropa oliendo a sal. Mar do Inferno se encuentra junto a ese tramo rocoso de Cascais y lleva, según su propia página, 48 años como negocio familiar. Su terraza y comedor se orientan al mar; la cocina se basa en pesc
La excursión a Boca do Inferno suele terminar con la cámara mirando al Atlántico y la ropa oliendo a sal. Mar do Inferno se encuentra junto a ese tramo rocoso de Cascais y lleva, según su propia página, 48 años como negocio familiar. Su terraza y comedor se orientan al mar; la cocina se basa en pescado fresco a la parrilla y una selección amplia de marisco. No es un puesto informal de playa: reservar y contar con una comida de precio medio-alto forma parte de la decisión.
La casa presenta pescado del día, marisco y algunas carnes, con platos a la parrilla como eje. Muchos visitantes escriben que valoran la ubicación, las vistas y la frescura de ciertos productos; entre las críticas recientes aparecen experiencias negativas con la preparación de algunos pescados y con una reserva de terraza que no se respetó. Son relatos individuales, no una prueba de una práctica general, pero sí una razón útil para confirmar por teléfono el tipo de mesa y la reserva. Para la cuenta, pregunta el peso y el precio por kilo cuando se trata de pescado entero o marisco vendido por peso.
El sitio oficial informa dirección, teléfono y reserva. Abre desde las 12:30 y cierra los miércoles; su versión portuguesa y la inglesa no coinciden del todo en la hora de cierre, por lo que es mejor confirmar el turno. Boca do Inferno queda a pocos pasos y el centro histórico de Cascais se alcanza por el paseo litoral. Si prefieres un precio fijado por persona y una secuencia de platos servidos a la mesa, Baía do Peixe ofrece rodízio de pescado y marisco; Mar do Inferno se adapta más a quien quiere escoger piezas a la carta y comer con vistas.
Pescado fresco a la parrilla y marisco junto a Boca do Inferno