Bar de hielo y atracción turística · Ámsterdam, North Holland, Países Bajos

Amsterdam Icebar

Experiencia temática en dos ambientes: una taberna cálida y una sala de hielo a −10 °C, con tres bebidas incluidas por entrada.

Información sobre Amsterdam Icebar

La visita a Amsterdam Icebar está diseñada en dos escenas. Primero se entra en una taberna de ambiente marinero; después, el recorrido continúa en una sala construida en hielo y mantenida a −10 °C. La decoración propone una travesía hacia el Polo Norte, de modo que el cambio de temperatura y de ambiente forma parte central de la experiencia.

En la sala fría, el hielo no es solo decoración: también da forma a los vasos en los que se sirven las bebidas. La empresa describe un espacio donde las paredes y la cristalería refuerzan el tema polar mientras el visitante pasa del bar cálido al recinto helado. Es una actividad visual y breve que puede incorporarse a un día recorriendo Ámsterdam.

Cada entrada incluye tres bebidas. La página oficial presenta una cerveza o un cóctel en la taberna y dos bebidas frías —shots o cervezas— en el Icebar. Las cartas varían por zona y el menú puede consultarse antes de elegir. El formato combina una parada social en el espacio cálido con el momento fotográfico dentro de la sala de hielo.

La organización de la visita también tiene horarios definidos: la sala de hielo es una parte delimitada del recorrido, mientras que el bar delantero permite quedarse después y pedir bebidas adicionales. El sitio ofrece entradas con horarios y aconseja llegar con margen al reservar un turno. Conviene revisar las condiciones de la entrada elegida antes de salir.

El establecimiento está en Amstel, en el centro de la ciudad, y puede combinarse con un paseo por los alrededores de Rembrandtplein. Desde la Estación Central, la web oficial recomienda los tranvías 4 o 14 hasta esa parada y una caminata de unos tres minutos. También indica las líneas de metro 51, 53 y 54 hasta Waterlooplein, desde donde se llega a pie.

La información de accesibilidad publicada por el establecimiento señala que la entrada principal y el bar cálido están a nivel de calle. Para acceder a la sala de hielo hay un pequeño escalón, y la empresa aclara que esa zona no es adecuada para sillas eléctricas. Quienes necesiten comprobar el acceso pueden revisar estos detalles antes de reservar.

El horario cambia según el día y la última admisión se realiza cuarenta minutos antes del cierre. Esa diferencia importa para una visita con turno reservado: elegir una franja con suficiente margen permite completar la entrada sin confundir la hora límite de acceso con el tiempo que se permanece en la sala fría. La dirección y los horarios aparecen en los datos prácticos.

En pocas palabras

Un recorrido de inspiración polar con vasos de hielo, bebidas incluidas y una sala mantenida a −10 °C en el centro de Ámsterdam.

Fotos