Bardus Bistro
Bardus Bistro traduce la tradición de los bistrós del sur de Europa a una cocina de norte noruego: su equipo afirma que casi todos los ingredientes proceden de Tromsø y la región, salvo aquello que el mar decide por su cuenta. En Cora Sandels gate 4, a pocos minutos del Museo Polar, funciona a la ve
Bardus Bistro traduce la tradición de los bistrós del sur de Europa a una cocina de norte noruego: su equipo afirma que casi todos los ingredientes proceden de Tromsø y la región, salvo aquello que el mar decide por su cuenta. En Cora Sandels gate 4, a pocos minutos del Museo Polar, funciona a la vez como restaurante y bar de cócteles. El edificio fue una panadería en 1868 y más tarde el primer cine de Tromsø; el salón conserva rincones y desniveles que lo distinguen de un comedor moderno convencional. Cuando el tiempo acompaña, hay una veranda protegida, útil en una ciudad donde el viento puede cambiar el plan de paseo.
La carta oficial cambia con la estación y ofrece referencias norteñas sin convertirlas en una lista folclórica: estofado de reno con patata, arándanos y setas, pescado del día, cordero, pescado ártico y platos vegetales. En el almuerzo, los platos publicados incluyen bacalao seco con gambas y pan, hamburguesa y raspeballer, una preparación noruega de patata; por la tarde y noche aparecen cordero con col, reno y más pescados. El bar añade cócteles, vino, cerveza y una bebida de algas recolectadas en el Ártico. Los precios impresos en la página revisada van de 225 coronas por sopa hasta 485 por jarrete de reno; revisa la carta vigente porque cambia.
Los comentarios de comensales suelen celebrar el pescado, el reno, los postres, la personalidad de la sala y las recomendaciones del personal. También hay críticas por platos caros, una carta breve, esperas o comidas que llegaron tibias; no todas las visitas reciben la misma valoración. El perfil público reúne reseñas del bistró de Cora Sandels gate 4, no del bar como negocio separado. El restaurante acepta reservas mediante el enlace de su web. La cocina cierra domingo y lunes, y sus turnos son más acotados que los del bar; para cenar después del museo, confirma el último asiento y no tomes el horario del bar como horario de cocina.
Reno, pescado del día, cordero, productos regionales y cócteles árticos en un edificio histórico