Le Bouchon des Filles
Cerca de place Sathonay, en el 20 de rue Sergent-Blandan, Le Bouchon des Filles propone una lectura actual de la cocina lionesa. Sus fundadoras, Isabelle y Laura, cuentan en la web que trabajaron como camareras en Café des Fédérations antes de abrir su propia casa; querían conservar la tradición de
Cerca de place Sathonay, en el 20 de rue Sergent-Blandan, Le Bouchon des Filles propone una lectura actual de la cocina lionesa. Sus fundadoras, Isabelle y Laura, cuentan en la web que trabajaron como camareras en Café des Fédérations antes de abrir su propia casa; querían conservar la tradición de las mères lyonnaises con una cocina casera menos pesada. Esa historia se percibe en un local pequeño y animado, donde la mesa compartida y el menú cerrado forman parte de la experiencia.
El menú publicado comienza con una sucesión de ensaladeras y permite elegir plato principal, queso y postre. La carta enumera quenelle de salmonete con salsa de crustáceos, morcilla con manzana, andouillette, berenjena y otras recetas; no es exactamente la misma cocina contundente que la de un bouchon clásico. Visitantes destacan el ambiente cercano, la calidad de platos concretos y el valor del menú; algunos advierten que hace falta reservar y que los turnos pueden resultar ajustados. Conviene tratarlo como una comida planificada, no como una dirección improvisada para llegar a cualquier hora.
La página oficial sitúa el restaurante junto a place Sathonay, publica teléfono y explica que sirve cenas a diario, con comidas de fin de semana y una apertura adicional los jueves al mediodía anunciada para 2026. También ofrece reserva; confirma disponibilidad porque hay pocos asientos. Desde el centro, el paseo hacia las laderas de Croix-Rousse puede continuar después de comer. Frente al salón histórico y la carta más clásica de Café Comptoir Abel, esta casa interesa a quien busca un bouchon de cocina casera con un menú estructurado y un tono menos solemne.
Quenelle de pescado, platos caseros y menú único junto a place Sathonay